Es el periodo de tiempo transcurrido desde la aparición del
primer ser humano hasta la invención de la escritura, hace más de 5 000 años
(aproximadamente en el año 3 000 a. C.).
Los primeros hombres prehistóricos eran nómadas dedicándose a la caza y a la recolección de frutos, sus
avances tecnológicos estaban orientados a su supervivencia.La primera
revolución tecnológica se produjo hace unos 10.000 años, en el Neolítico,
cuando los seres humanos pasaron de ser nómadas a sedentarios desarrollando las
primeras técnicas agrícolas.En Mesopotamia, los sumerios inventaron la
escritura cuneiforme (aproximadamente en el año 3 000 a.C.) y en Egipto.
Dolmen de Axeitos, en Galicia, España
En esta época aparecen las ciudades-estados en Grecia y los
imperios territoriales (Roma).Las
aportaciones griegas fueron mas científicas y filosóficas, mientras que los
romanos se dedicaron más a la ingeniería tanto civil como militar.Al final de
este periodo, los historiadores lo atribuyen al esclavismo. Los esclavos son
mano de obra barata por lo que no es necesario producir innovaciones que
faciliten las tareas manuales y repetitivas.El Imperio Romano de Occidente cae
definitivamente en el siglo V a causa de las invasiones bárbaras. Se pierde así
gran parte del legado intelectual de la Antigüedad.En oriente, los árabes son
los herederos de la cultura clásica, que se encargarán de re introducirla en
Europa. Paralelamente, desde el 2 000 a.C.,
hasta el siglo XV los chinos construyeron una sociedad floreciente que
produjo un sin fin de éxitos tecnológicos. En esta época aparecen muchos
inventos. las que se mas destacan sobre las demás: el papel, la imprenta y la pólvora.
Reconstrucción del telescopio reflectante que Isaac Newton
construyó en 1672. (Autor Andrew Dunn, 5 /11/ 2004).
Conciencia social: Lapsicologíaseñala que la conciencia es el estado cognitivo a través del cual un sujeto puede interactuar con los estímulos externos que forman la realidad y, a partir de esa interacción, interpretarlos.
La conciencia social, por su parte, puede definirse como el conocimiento que una persona tiene sobre el estado de los demás integrantes de su comunidad. El individuo con conciencia social es, justamente, conciente de cómo el entorno puede favorecer o perjudicar el desarrollo de las personas.
La conciencia social supone que el hombre entiende las necesidades del prójimo y pretende cooperar a través de distintos mecanismos sociales. La acción social para ayudar puede desarrollarse mediante la donación económica, las colaboraciones de alimentos o ropa, las actividades de voluntariado y otro tipo de asistencia.
En este sentido, es importante subrayar que dentro del ámbito de la Psicología, además de ese citado estado de conciencia social, existen otros tres más. Así, por ejemplo, está la conciencia individual que viene a definirse como la conciencia que una persona tiene de sí misma y de cómo el entorno pueda perjudicarla o afectarla.
De la misma forma, está también la conciencia emocional que es aquella que, en base a las emociones así como al entorno y a la relación con él, establece qué es lo bueno y qué es lo malo que uno puede hacer y que puede afectar a la comunidad. Podríamos decir, por tanto, que es una conciencia moral en cierta medida.
Y finalmente nos encontraríamos con la llamada conciencia temporal que es aquella que se sustenta en el establecimiento de cómo el entorno puede afectar tanto al futuro de uno mismo como al de toda la citada comunidad.
En la actualidad podemos decir que existen varios temas sobre los que cada vez hay más conciencia social. En este caso, tendríamos que resaltar aquellas cuestiones que hacen referencia a lo que es el medio ambiente.
Así, por ejemplo, cada vez existe más conciencia social acerca de la importancia que tiene el proteger nuestro entorno lo que se traduce en acciones para reducir lo que es la contaminación, para bajar lo que es el consumo de la energía eléctrica y para apostar por fuentes de energías renovables. En este sentido, habría que destacar el uso de la domótica en los edificios y viviendas para lograr el citado ahorro energético.
Conciencia ecologica: Este trabajo tiene como objetivo aproximarnos a descubrir desde la Interculturalidad algunos elementos filosóficos del pensamiento mítico Amerindio, desde su cosmogonía, expresada en su literatura, a fin de contribuir con las definiciones de una ética ecológica latinoamericana. Para ello partimos de la idea de que dicho pensamiento expresa una matriz ecológica originaria, que consideramos muy importante tomar en cuenta en el presente. Nos referimos específicamente a la manifestación de una “ética ecológica” Amerindia, en su visión de la Tierra, percibida como ente sagrado que se manifiesta en la armonía con la naturaleza, en la convivencialidad y en el bienestar común. La visión Amerindia de la Madre-Tierra nos descubre un mundo espiritual simbolizado en el ser nutriente por excelencia de todo ser viviente que encierra una ética de la vida. Este pensamiento filosófico se eleva por encima de cualquier concepto validado en el mundo occidental, por cuanto está resguardado en la representación y en el significado de las figuraciones del lenguaje simbólico.
La sexualidad humana es heterogénea y compleja, pues va mucho más allá de la mera reproducción y el coito. El comportamiento sexual humano se dirige a la satisfacción de pulsiones sexuales (libido), a la obtención de placer y a una necesidad de relación íntima. Abarca todas las edades del desarrollo y permanece hasta la vejez, y constituye un ámbito fundamental de realización y satisfacción para las personas en el encuentro con otros y consigo mismo.
Aprovechamiento tiempo libre: Dada la relevancia que tiene la utilización del tiempo libre para una buena salud mental y un desarrollo adecuado de la personalidad, resulta fundamental que los padres y las madres de familia se preocupen de brindar un tiempo libre de calidad a sus pequeños y pequeñas desde muy temprana edad. El equilibrio consiste, justamente, en darle a cada momento su valor y su importancia.
El modelo de sociedad en que vivimos nos ha alejado definitivamente, de una relación natural del hombre con las cosas. La sociedad industrial nos ha impuesto un programa de trabajo cada vez más apretado que muchas veces no tiene ningún significado para la persona que lo está realizando. En este tipo de sociedad que ahora nos amenaza con la escasez del trabajo, obliga muchas veces a las personas a ocuparse en aquello que no les gusta. El aprovechamiento del tiempo libre como tiempo liberador cobra un sentido trascendental, que educadores y padres de familia no podemos estar ajenos.
El tiempo libre debe posibilitar el ejercicio de la voluntad y la libertad, permitir el desarrollo de nuestra autonomía dando paso a nuestra expresión personal, haciendo lo que nos gusta, aquello en lo que encontramos sentido. Lo que quiere decir que el tiempo libre debe estar cada vez más unido a “tiempo personal”. Pero personalizar no es lo mismo que individualizar, aislarse del resto. Al contrario, el tiempo libre se presenta también como una apertura a los otros, como búsqueda y contacto con las relaciones sociales que queremos, distintas de las que nos impone el trabajo o la vida cotidiana.
Qué es el aprovechamiento del tiempo libre?
El término “tiempo libre” es una expresión relativamente reciente. Su aparición está unida a una época y a unos países de industrialización avanzada. Se relaciona con la pérdida del “tiempo natural”, sustituido por el tiempo del reloj y la realización de trabajos con los que difícilmente llega a identificarse la persona.
En general podemos decir que tiempo libre, son aquellos períodos de la vida humana en los cuales. El individuo se siente libre. Libre en su doble aspecto de “libre de” y “libre para”. Esto nos permite identificar el tiempo libre como aquel en que actuamos por nuestra propia voluntad, por nuestros impulsos y según nuestros deseos e inclinaciones. De ahí que el tiempo libre pasa a ser en muchas ocasiones, tiempo privado, opuesto al tiempo en servicio de los otros, propio del trabajo.
Entonces, ¿se opone el tiempo libre al trabajo? Conviene precisar que eso sólo sería correcto en el caso del trabajo no voluntario. El tiempo libre no excluye en ningún caso actividad o esfuerzo libremente realizado, ese es precisamente el sentido en que
debe entenderse el estar “libre para” algo. Y precisamente, cuando se está libre para algo, comienza el sentido de la palabra OCIO, íntimamente relacionada con el aprovechamiento del tiempo libre. La palabra OCIO, surge con los griegos en el siglo IV A.C.; para ellos el ocio era un estado del individuo en el que la actividad realizada no servía para satisfacer una necesidad material, sirio que tenía sentido en sí misma, es decir le permitía al hombre entablar relaciones con las cuestiones últimas e importantes de la existencia humana y con su propia trascendencia.
Emprenderismo: Muchas de las actividades humanas se relacionan de un modo u otro con la palabra emprenderismo. Siempre han existido emprendedores, desde los primitivos pasando por los Vikingos, Cristóbal Colón, Leonardo Da Vinci y Julio Verne hasta Bill Gates, se han embarcado en grandes empresas. El descubrimiento de nuevos mundos, el invento de nuevos aparatos y máquinas, en fin, todo lo que implique innovación y creatividad, son actividades incluidas en el emprenderismo.
El término emprenderismo ha pasado por varias acepciones desde ser la palabra “mágica” y de moda que aparecía en todos los tratados de administración y que llevaba en sí la salvación de la economía global, hasta caer “en desgracia” convirtiéndose, según los escépticos, en un término pasado de moda como la reingeniería y calidad total, entre otros.
Sin embargo, en las últimas décadas se ha venido planteando, a nivel mundial, la existencia de una relación directa entre desarrollo socioeconómico y espíritu empresarial, llevando a un renacimiento de los procesos de fomento y desarrollo de la cultura empresarial en las instituciones educativas de todo nivel, en especial las de educación superior. El concepto de emprendimiento, si bien ha sido importante a través del tiempo, últimamente ha cobrado mayor relevancia para la sociedad y el autoempleo comienza a considerarse como una oportunidad para frenar los fenómenos de desempleo y exclusión cada vez más preocupantes en los países subdesarrollados. Ante la necesidad de dar soporte y acompañamiento en la gestión de las nuevas empresas durante sus primeros años tanto de gestación como de operación, surgen las incubadoras de empresas como instituciones dedicadas a facilitar el desarrollo de la nuevas unidades productivas mediante gestión en la búsqueda de recursos financieros, la generación de contactos comerciales y la asesoría integral en la estructuración y operación de un buen plan de negocios. Colombia no es ajena a este modelo, en 1994 en la ciudad de Bogotá entidades tales como el Centro Internacional de Física, Colciencias, SENA, Federación Nacional de Cafeteros, Fundación Compartir, Fundación Corona, Fundaempresa, Instituto de Fomento Industrial, NCR Colombia, Cámara de Comercio de Bogotá, Universidad Externado de Colombia y universidad de los Andes se pusieron de acuerdo para crear la Corporación Innovar (primera institución de este tipo creada en el país), seguidamente surgieron otras importantes entidades como el caso de la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de Antioquia IEBTA (1996). Para enero del 2003 el Sistema Nacional de Creación e Incubación de Empresas liderado por el SENA contaba tan solo con 6 incubadoras asociadas con presencia en las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Rionegro y Barranquilla, cifra que ha tenido una interesante dinámica ya que para finales del mismo año el país contaba con 16 nuevas instituciones ampliando su cubrimiento a los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío, Cesar, Sucre, Córdoba, Cauca, Tolima, Norte de Santander, Bolívar, Antioquia y Huila, así como Incubadoras especializadas en temas tales como el sector agroindustrial, producción de software, empresas de economía solidaria y empresas culturales e industrias creativas, se tiene como meta al finalizar el año 2006 contar con 40 incubadoras asociadas al sistema a lo largo y ancho del territorio nacional. También, el emprenderismo ha sido uno de los programas bandera de los últimos gobiernos del país, como herramienta fundamental para disminuir el índice de desempleo de la última década, fomentando la creación de empresas a través de facilidades de crédito, capacitación y apoyo en la gestión por medio de entidades como el SENA y las incubadoras de empresas. No solo el país, sino también la región están cada vez más interesados en fomentar la cultura emprendedora y es ahí donde las instituciones de educación superior como el Tecnológico Cedesistemas encuentran un reto y una oportunidad para crear instancias que fomenten dicha cultura en la comunidad institucional ayudando a hacer realidad el sueño de sus estudiantes que no deseen ser empleados sino empresarios. DEFINICIONES Emprendedor. La diferencia entre el emprendedor y el individuo común la establece su actitud. El emprendedor es una persona con capacidad de crear, de llevar adelante sus ideas, de generar bienes y servicios, de asumir riesgos y de enfrentar problemas. Es un individuo que sabe no sólo “mirar” su entorno, sino también “ver” y descubrir las oportunidades que en él están ocultas. En síntesis, parafraseando a Hernán Bucarini: “un emprendedor ve lo que todos ven, piensa lo que algunos piensan y hace lo que nadie hace”.
Competencias ciudadanas:
Las competencias ciudadanas son un conjunto de habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas, que debemos desarrollar desde pequeños para saber vivir con los otros y sobre todo, para actuar de manera constructiva en la sociedad.
Con las competencias ciudadanas, los estudiantes de toda Colombia están en capacidad de pensar más por sí mismos, decidir lo mejor para resolver sus dilemas, encontrar la forma justa de conciliar sus deseos y propósitos al lado de los que tienen los demás. Desarrollan habilidades que les permiten examinarse a sí mismos; reconocer sus reacciones y sus actos; entender por qué es justo actuar de una manera y no de otra; expresar sus opiniones con firmeza y respeto; construir en el debate; cumplir sus acuerdos, proponer, entender y respetar las normas.
Hablamos de estudiantes que aprenden a ser ciudadanos, a manejar mejor las situaciones que se nos presentan en nuestras relaciones con los demás y, especialmente, a superar sin violencia situaciones de conflicto. Niños, niñas y muchachos que aprenden a construir en el debate y a ganar confianza; que encuentran acuerdos de beneficio mutuo convertidos en oportunidades para el crecimiento, sin vulnerar las necesidades de las otras personas.
Con estas habilidades, los jóvenes estarán más capacitados para transformar la vida de los colegios, de sus padres y familia; para transformar y construir una nueva sociedad pacífica, democrática y respetuosa de las diferencias, tanto en su entorno cercano, como en el entorno internacional.
Economia y finanzas:
La escuela de Economía y Finanzas tiene como objetivo fortalecer tanto los programas de pregrado, como los de posgrado que ofrecen, encontrando el reconocimiento nacional e internacional, dada la excelencia académica de sus docentes e investigadores.